¿ Que hace un despachante de aduana ?

despachante de aduanaEl despachante de aduana es un agente de comercio exterior, autorizado por el organismo fiscalizador y de control, habilitado para gestionar en nombre y por cuenta de un tercero las legislaciones y los trámites de introducción y extracción de mercaderías ante la aduana.Siendo cada vez más las empresas dedicadas a la importación y exportación de bienes y servicios, que tienen la necesidad de contar con el adecuado asesoramiento de expertos en comercio exterior y aduanas, los Despachantes de Aduana son Profesionales que se han comprometido a una permanente actualización y especialización, con la mística de que todo cambio produce no solamente desafíos sino también oportunidades.

  • El despachante de aduana es un verdadero auxiliar de la función pública y un instrumento imprescindible para una eficaz labor de control que debe realizar la Aduana.

La importancia de la figura del despachante de aduana es más relevante que la del representante o mandatario.

Paralelamente a su capacidad para captar con rapidez y acierto los múltiples problemas que se le presentan, resulta esencial que se muestre ágil y dinámico en el planteamiento correcto de las soluciones que correspondan, dispensando igual cuidado a los legítimos intereses de sus mandantes y a los del fisco que, son concurrentes y no antagónicos.
Su función excede los límites de lo simplemente orientativo, adquiere una relevancia tal que dichos sectores no pueden actuar armónica y eficazmente sin contar con su presencia.

  • Se afirma y con justa razón, que el Despachante de Aduana o Agente Aduanal – como se le denomina en otras partes del mundo –, CONSTITUYE EL NEXO INSUSTITUIBLE ENTRE LA ACTIVIDAD PRIVADA Y LA ACTIVIDAD PUBLICA, en su caso el Estado, representado por la Aduana y su función que excede los límites de lo simplemente orientativo, adquiere una relevancia tal que ambos sectores, aunque pueda pensarse lo contrario, no pueden actuar armónica y eficazmente, si no cuenta con su presencia.

El desafío del Despachante de Aduanas es hoy, el de asumir las funciones correlativas a aquellas que abarca la administración aduanera, colaborando y participando con sus objetivos primordiales, de controlador y perfeccionamiento de las distintas operaciones aduaneras y la percepción de una justa renta final.
El despachante de aduana es el aliado natural de los importadores y exportadores, así como de la Aduana. Es quien interrelaciona con el sector público y privado, como interlocutor válido.
Todas las legislaciones del mundo, bajo una forma u otra, consagran y regulan los alcances de su labor y los parámetros a que deben sujetarse para un mejor ejercicio profesional. El Despachante de Aduanas es un verdadero técnico que además de dominar los problemas vinculados con la posición arancelaria de las mercancías y sus connotaciones técnicas, debe forzosamente conocer a fondo el Código Aduanero, las leyes que lo complementan y sus reglamentaciones en todos sus vastos alcances. La única salida es la Aduana y la entrada también.
Esto, virtualmente significa concordar con el negocio del mercado internacional que se incrementa cada vez más. ¿Cómo conducir un embarque por un laberinto de miles de clasificaciones arancelarias, reglas y regulaciones administrativas y requerimientos de permisos especiales? La solución solo la brindan los expertos, de hecho, los Despachantes de Aduanas, puntales del comercio exterior.

Cada país tiene numerosas leyes destinadas al control del comercio internacional, es decir, las mercaderías que entran o salen del país. Para poder efectuar una transacción de importación o exportación es necesario cumplimentar varios trámites diferentes, los cuales suelen revestir cierta complejidad. Solamente una vez finalizados dichos trámites la autoridad aduanera dará autorización, valga la redundancia, para el ingreso/egreso de las mercaderías. El Despachante de Aduanas es un profesional con pleno conocimiento de las regulaciones aduaneras, y se encuentra habilitado para gestionar estos trámites, ya sea para sí mismo o en representación de alguna de las partes. El Despachante de Aduanas es un elemento indispensable en el comercio exterior de cualquier país, ya que es el único que maneja a conciencia el complejo entramado legal asociado a estas transacciones.
La carrera de despachante de aduana se puede encontrar con varios nombres, como ser, Despachante de Aduanas, Agente de Aduanas, Agente Aduanal, Corredores de Aduana, etc.

  • El despachante de aduana es un persona de existencia visible ( Persona física ) que realiza que en nombre de otros ante el Servicio Aduanero, Trámites y diligencias relativas a la importación, exportación y demás operaciones aduaneras.

La tónica actual en estos momentos, más que nunca, hacer negocios en el país y en todo el mundo. Las empresas deben competir en el mercado internacional a través de la realización de negocios rápidos y eficientes actuando coordinadamente con los proveedores y la Aduana, situada cerca de su esfera de acción o en zonas más lejanas.
Esto virtualmente significa concordar con el negocio del comercio internacional que se incrementa cada vez más. Frente a esta posibilidad, nos preguntamos ¿Cómo conducir un embarque por un laberinto de tantas posiciones arancelarias, reglas y regulaciones administrativas, y requerimientos de permisos especiales?
¿Cómo conseguir sacar de este laberinto a nuestras exportaciones, que requieren entregarse a tiempo y al menor costo posible?
La solución de los Expertos no es sorprendente, que para esto las empresas busquen el concurso de un despachante de aduanas, de hecho, los Despachantes de Aduana intervienen en los embarques y también que la vasta cantidad de importadores, exportadores , hoy dependen del despachante de aduana para evitar errores costosos y mantener en marcha su actividad.

El consenso general admite que para la mayoría de los importadores y exportadores los Despachantes de Aduana son necesarios para reducir costos y su intervención es considerablemente más económica que tomar la responsabilidad de manejar las transacciones aduaneras y/o de comercio exterior por sí mismos.
Configurar una simple operación de rutina en un embarque por la Aduana, puede implicar innumerables pasos, recogiendo y verificando los documentos de control de carga, preparando y entregando formularios, determinando clasificaciones aranceles, valores y reintegros, coordinando tareas con las compañías de cargas y seguros, depósitos particulares y/o fiscales, agencias marítimas, etc. Pocas empresas pueden pagar un staff full time que es indispensable para manejar la logística correspondiente y más aún pocas empresas pueden pagar el precio de algún error cometido en el desarrollo de cada operación, los inconvenientes que producen las demoras, las rupturas de negocios, o las multas que pueden sobrevenir.

  • Los Despachantes de Aduana hacen mucho más que manejar las transacciones rutinarias en la Aduana. Ofrecen un rango de servicios hechos a medida para satisfacer la necesidad del cliente.

Los Despachantes de Aduana están familiarizados con los aspectos del embarque internacional, desde los requerimientos del empaque y etiquetado, hasta los servicios de transportes doméstico y extranjero. Ellos pueden concretar el embarque más efectivo y de bajo costo con mercaderías.

La presencia de la figura del Despachante de aduana en tales operaciones, se constituye en totalmente necesaria para el ágil y correcto despacho de la mercadería. Cualquier régimen de internación a plaza de bienes o productos importación definitiva, Admisión Temporaria, nacionalizaciones , tiene un sin número de reglamentaciones, procedimientos, exenciones, etc. que es preciso conocer en forma minuciosa para poder cumplir la operación dentro de las características señaladas, y evitar la aplicación de infracciones aduaneras, de por sí sumamente gravoso pecuniariamente, por errores que pudieran cometerse en la clasificación arancelaria, determinación de tributos, u omisiones ó errores en la presentación de documentos. Así también participa activamente en la selección de las diversas etapas de la operación, desde el momento del embarque y en ocasiones aún antes, esto es en la gestación del negocio, hasta la puesta a disposición de la mercadería en el local del destinatario.

La asistencia en Exportación e Importación de un especialista en comercio internacional como lo son los Despachantes de Aduana es invalorable para un importador o exportador. Los despachantes de aduanas cada vez más han incorporado en sus servicios el concepto de SERVICIO INTEGRAL, es decir asumen la coordinación total de la operación aconsejando sobre las reglamentaciones, instrumentos de pago, seguros, confeccionan los documentos y dirigen globalmente la operación.

Los Despachantes de Aduana son quienes clasifican arancelariamente las mercaderías, asegurándose que los clientes abonen los gravámenes que realmente corresponden y la correcta liquidación de los reembolsos en su caso, durante todo el periplo de gestión de la operación de Comercio Exterior.

Muchos importadores y exportadores dependen de la experiencia del Despachante de Aduana cuando consideran nuevas líneas de productos, explorando nuevos mercados o evaluando el impacto en sus negocios de regulaciones inestables. Los Despachantes de aduana pueden colaborar en la justa medida y aconsejar sobre las costumbres internacionales, los perfiles estadísticos del comercio exterior, y temas puntuales.
En lo que específicamente atañe al Despachante de Aduana, podemos afirmar que la utilización de la informática constituye un significativo adelanto técnico que le permitió realizar sus operaciones con el máximo rendimiento, seguridad, confidencialidad, bajo costo, fluidez y rapidez.
Mucho se ha dicho y se ha escrito sobre este Profesional cuya actividad se desarrolla en todas las latitudes del orbe pero poco es lo que se conoce sobre la real dimensión de su cometido.
Es así que todas las legislaciones del mundo, bajo una forma u otra, consagran y regulan los alcances de su labor y los parámetros a que deben sujetarse para un mejor ejercicio profesional .
Perfilada la figura del despachante de aduana es preciso concluir que la constante evolución de la mecánica regulatoria de las operaciones de importación, exportación, tránsito, etc., que en definitiva conforman el comercio exterior y las avanzadas técnicas que ponen en práctica los sistemas aduaneros del mundo, exigen al Despachante de Aduana una permanente actualización de sus conocimientos y una consecuente concurrencia de responsabilidades. Ello demuestra que sus actividades van mucho más allá de la simple calificación de Auxiliares del Comercio y la importancia que les otorga el Código Aduanero, a sus funciones específicas resaltan su condición de expertos, que actúan como elementos de enlace entre el comercio y el servicio aduanero y las áreas conexas, haciendo imprescindible su profesionalidad, que aparece convalidada no sólo por todo lo expresado sino también por antecedentes históricos que permiten inferir con fundamento que su IDONEIDAD Y VOCACIÓN PRÁCTICA son sin duda elementos INSUSTITUIBLES en las relaciones entre el ámbito comercial y el Fisco dentro de las regulaciones que prevé la Ley.

  • El despachante de Aduana es un auxiliar de la función pública aduanera, muy necesario en nuestro país, porque con su trabajo, debe dar fe al Estado que en las operaciones de importación y exportación de mercancías en las que interviene, se ha procedido de acuerdo a ley, precautelando los intereses de recaudación del Estado.

Históricamente la profesión de DESPACHANTE DE ADUANA, posee una larga existencia y en los hechos una gravitación que la ha constituido en el eslabón indispensable para hacer factibles las operaciones que configuran el intercambio comercial internacional.
Pese a ello, fuera del área de su cometido específico, es decir el comercio, la industria y el campo aduanero, su rol no es conocido suficientemente y con frecuencia se confunde y retacea su función y habitualmente no se comprende y valora la índole y medida de su participación en el logro de los fines comunitarios en los que activamente contribuye.
Queda sentado pues, que el Despachante de Aduana es un verdadero Profesional que a más de dominar los problemas vinculados con la ubicación arancelaria de las mercaderías y sus connotaciones tecnológicas, debe forzosamente conocer el Código Aduanero, las leyes que lo complementan y sus reglamentaciones, la Nomenclatura Común del MERCOSUR, sus Notas Explicativas y los Criterios Clasificatorios, los progresos en materia tecnológica, el análisis de la documentación de respaldo de las operaciones, los sistemas de computación y el sistema informático denominado María, adoptado por la Aduana y sus sucedáneos aplicados en otros países de Latinoamérica y consiguientemente la formulación y procedimiento de las solicitudes de destinación de las mercancías que arriban o salen del país, el régimen de las exportaciones y de los programas promocionales y de intercambio y su relación con la política oficial de expansión, las operaciones bancarias, su concreción y la instrumentación de créditos y formas de pago, las nociones fundamentales del derecho tributario, administrativo, comercial y penal aduanero, las reglamentaciones de fletes y estadística, los controles sanitarios afectados al comercio internacional, y las reglamentaciones propias de todos los organismos que intervienen de acuerdo a la naturaleza de los productos, tanto en la importación como en la exportación, para lo cual deben afrontar un panorama de constante modificación y que por lo tanto exige un permanente estudio y actualización en tan diversas materias.
tanto la labor del Despachante de Aduana no es rutinaria ni mucho menos, ella se inicia antes del despacho de importación o permiso de embarque de las mercancías con el aporte del consejo y orientación al importador, exportador o industrial para que los embarques, tanto en la importación como en la exportación se efectúen en forma correcta.
Ello incluye la presentación y preparación de los documentos mediante los cuales la Aduana ejerce sus funciones de contralor documental, percepción y fiscalización.
La índole de sus tareas y el propio carácter de auxiliar del Fisco son las constantes de su gran responsabilidad, ya que mediante su accionar y bajo su firma se pone en marcha el aparato administrativo fiscal cuyos mecanismos actúan bajo su impulso.
Paralelamente a su capacidad para captar con rapidez y acierto los múltiples problemas que se le presentan, resulta esencial que el despachante de aduana se muestre ágil y dinámico en el planteamiento correcto de las soluciones que correspondan, dispensando igual cuidado a los legítimos intereses de sus mandantes y a los del Fisco. Que como se ha dicho son concurrentes y no antagónicos.
Cabe destacar que tanto el comercio como la industria ponen en mano de los Despachantes de Aduana cuantiosos intereses que confían en su pericia y honorabilidad.

  • El despachante de aduana es un eslabón, un orientador, un promotor. El Despachante Aduana constituye el nexo insustituible entre la actividad privada y la actividad pública, en su caso, el estado, representado por la Aduana y diversos organismos oficiales.

Mucho se ha dicho y se ha escrito sobre este profesional, cuya actividad se desarrolla en todas las latitudes del orbe, pero poco es lo que se conoce sobre la real dimensión de su cometido. Se afirma, y con justa razón, que el despachante de aduana constituye el nexo insustituible entre la actividad privada y la actividad pública, en su caso, el Estado, representado por la Aduana y la función del despachante, que excede los límites de lo simplemente orientativo, no puede actuar armónica y eficazmente, si no cuentan con su presencia.
Es así, que todas las legislaciones del mundo, bajo una forma u otra, consagran y regulan los alcances de su labor y los parámetros a los que deben sujetarse para un mejor ejercicio profesional .
Perfilada la figura del despachante de aduana, es preciso concluir que la constante evolución de la mecánica regulatoria de las operaciones de importación y exportación, que en definitiva conforman el comercio exterior, y las avanzadas técnicas que ponen en práctica los sistemas aduaneros del mundo, exigen al despachante de aduana una permanente actualización. Ello demuestra que sus actividades van mucho más allá de la simple calificación de auxiliares, para convertirse en verdaderos expertos que actúan como elemento de enlace entre el comercio, la Aduana Nacional y áreas conexas, haciendo imprescindible su presencia que aparece convalidada, no solo por todo lo expresado, sino también por antecedentes históricos, que permiten inferir con fundamento que su idoneidad y vocación práctica son, sin duda, elementos insustituibles en las relaciones entre el ámbito comercial y el fisco, dentro de las regulaciones que prevé la ley.
Debe también señalarse que la labor del Despachante de aduana no es rutina, ni mucho menos, ella se inicia antes del despacho de las mercaderías con el aporte del consejo y orientación al exportador o industrial, para que los embarques, tanto en la importación como en la exportación, se efectúen en forma correcta. Ello incluye la presentación y preparación de los documentos, mediante los cuales la Aduana ejerce sus funciones de contralor documental, percepción y fiscalización.

Un despachante de aduana realiza en nombre de otros, ante el servicio aduanero, trámites y diligencias relativos a la importación, la exportación y demás operaciones aduaneras. Es importante dejar en claro que aunque se ven sometidos en sus gestiones a la disciplina, estos trabajadores no revisten la condición de comerciantes, ya que los actos que realizan, tales como despachos, exportaciones, transbordos, rembarques y otros, son todas actividades vinculadas con la administración pública, y no actos a realizar por un comerciante.

 

Join the discussion 2 comentarios

Deja un comentario